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8 síntomas de que necesitas unas vacaciones y cómo resolverlos TRH Hoteles

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8 síntomas de que necesitas unas vacaciones y cómo resolverlos TRH Hoteles

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8 síntomas de que necesitas unas vacaciones y cómo resolverlos

Noviembre 20 2019
General

8 síntomas de que necesitas unas vacaciones y cómo resolverlos

Algo pasa. Los días se acortan cada vez más y el frío ya está instaurado para quedarse, al menos, dos o tres meses más. Tus últimas vacaciones fueron en verano y ya apenas queda el recuerdo y unas cuantas fotos de esos maravillosos días.

La rutina ha inundado tu día a día y el frenesí del trabajo no te da ni un respiro… “Lo bien que me vendrían unas vacaciones” se te escapa en un suspiro de deseo más veces de las que deberían.

En TRH Hoteles tenemos la solución para ti. Pero antes, necesitamos hacer un reconocimiento sobre tu estado de obsesión por las vacaciones.

Estos son algunos de los síntomas más frecuentes para saber si lo que necesitas en buen un viaje.


Sueñas que tu despertador se convierte en el agradable sonido del mar.

El sonido del despertador siempre será la melodía más horrible del universo. Da igual que lo intentes con tu canción favorita del momento: se convertirá en la más odiada. Tampoco pruebes con sonidos de la naturaleza; no funcionará, ni siquiera con la dulce risa de un bebé. Nada es nada cuando se trata del despertador.

Detestas que esa maldita alarma suene, despertarse cuando ni siquiera ha salido y sol y saltar de la cama con rapidez porque sino perderás el transporte público, o no te dará tiempo de dejar a tus hijos en el colegio a tiempo.

¿Solución? Que no suene: sinónimo de vacaciones. ¡Qué lujazo!


Fantaseas con volver a sentir la calma en esa cala desierta de tu verano 2019

Te dan igual las historias que te cuenta tu compañero de trabajo, el tiempo que hará este fin de semana y hasta qué comerás mañana. Lo único que existe en tu mente es esa sensación de relajación y calma en aquella cala de Menorca este verano.

Nadie a tu alrededor, un clima estupendo, el agua del mar a la temperatura idónea para darte un chapuzón… No hay nada más que añadir, tu cabeza vive en Baleares mientras tú estás en otro atasco más.


Tu imagen de salvapantallas: una playa paradisíaca.

Es tu pequeña dosis de auto motivación diaria. Cierras la pestaña del correo: aparece la playa. Minimizas el navegador para buscar un documento: otra vez la playa. Abres el calendario para cambiar una reunión y al terminar: la ansiada la playa.

Estamos en noviembre de 2019 y ya estás pensando tus vacaciones del verano 2020. ¡No engañas a nadie! Reconócelo, ¿Dónde iré al año que viene? se ha convertido en tu Trending Topic.


La gente te mira raro por la calle.

Y no es porque vayas en babia pensando en lista interminable de cosas por hacer (que un poco también). Sino por el nuclear color de tu piel. Blanco folio, leche, transparente. Llámalo como quieras, pero el tono bronceado de tu piel hace tiempo que se fue para no volver. Y lo peor de todo: lo echas tanto de menos como la sensación de libertad que dan los días de descanso.


No hay mejor plan que recordar lo que pasó en las últimas vacaciones.

La vuelta de las últimas vacaciones fue dura. Y eso que te planificaste de la mejor manera posible: te gastaste parte de tu riñón en comprar una de las súper agendas que, por tu precio, te organiza la vida mejor que la propia Marie Kondo, pero de nada sirvió. Probaste con los post-it, pero acabaste poblando el filito de abajo de la pantalla de ordenador tanto, que ya ninguno de los colores chillones de los miles de post-it llamaba tu atención. Incluso has re-bautizado a tu compañero de al dado (que lleva contigo más de 5 años) con el nombre de ese camarero del hotel TRH Palmanova Suites que te preparaba los mejores cócteles de todo el verano. ¿Casualidad? No lo creo.


Sabes que un masaje te curaría todos los males.

El dolor empezó siendo esporádico. Un pequeño pellizco en la parte baja de la espalda pasó al cuello, y de ahí, a maldecir a tu almohada por darte esa tortícolis de caballo.

A día de hoy eres lo más parecido a un fisio y conoces todos y cada uno de los nombres de los músculos que te duelen, que no son pocos. Músculos que para ti no existían esos días de vacaciones colmados de descanso y relax. Créenos, un masaje durante una sesión de spa en TRH Mijas no te vendría nada mal.


La cafeína en vena, o morir.

Empezaste septiembre incluyendo el café en tu rutina mañanera y a día de hoy la cafeína es un elemento más en la composición de tu sangre. ¿Lo malo de esto? Que te entran unas ganas locas de acompañarlo con ese pastel tan rico típico de Baeza: los virolos. No has vuelto a probar uno desde que estuviste en TRH Ciudad de Baeza, y se te hace la boca agua con tan sólo recordar su sabor.


Si te has sentido identificado con más de una de estas afirmaciones, tienes un problema: necesitas una vacaciones URGENTEMENTE. Pero tranquilo, por que la enfermedad diagnosticada tiene tratamiento: ¡Viajar!

Que nadie te deje sin esas últimas (y merecidas) vacaciones del año. En TRH Hoteles te ofrecemos diferentes opciones de destinos para que aproveches estos días de vacaciones de navidad y empieces el año con las pilas cargadas.

¡Estamos contigo!

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